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Temores gigantes

Un niño derrota un monstruo en su clóset, con el amor de Dios.

TEMAS:

Amor de Dios, Protección, Valor 

MATERIALES:

Un oso de peluche grande 

DURACIÓN:

Approximadamente 10 minutos

Hoy vas a oir de un niño que tenía temores gigantes. Pobresito niño tenía miedo de casi todo, pero un día cambió todo eso.

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Una noche éste pequeño se estaba preparando para dormir. Se acostó, dijo una oración y su papá apagó la luz y el niño gritó, “Hay un monstruo en mi closet!” Su papá regresó al cuarto y se sentó en su cama y le preguntó. Qué tipo de monstruo viste? El niño contestó, Es un gigante peludo. El padre sacó un gigante oso de peluche (saca el oso de peluche) y le preguntó “esto es lo que viste?” El padre tocó su hombro y le dijo que le iba a contar una historia que le podría ayudar a superar sus temores.

Hace muchos años, Dios hizo algo para los Israelistas. Dios los liberó de esclavitud y les iba a dar tierra para ellos. Cuando Dios los estaba liberando, hizo muchos milagros. Un milagro fue cuando Dios separó las aguas del Mar Rojo para que podrían pasar por tierra seca. Antes que pudieran pasar a la Tierra Prometida, Dios mandó al lider de los Israelitas que enviara a 12 hombres a explarar la tierra. 10 hombres regresaron y tuvieron mucho miedo!! Dijeron que aunque la tierra se veía maravillosa, que habían gigantes! Los 10 hombres miedosos compararon a los gigantes con saltamontes! Los otros dos hombres dijeron que si habían gigantes en la tierra que Dios les había prometido. Pero los dos hombres dijeron que la tierra estaba bien! Ellos le mostraron a los demás unas uvas gigantes que habían traído. Los dos hombres valientes dijeron que deben confiar en Dios y recordar todos los milagros que Dios hizo ¡ Seguramente Dios cumpliría Su promesa y El les iba a dar la tierra. Tristemente, la gente decidió hacerle caso a los 10 hombres miedosos. Por no confiar en Dios, El los hizo caminar en el desierto por 40 años.

Puedes ver que los temores de los Isaelitas era Ellos dejaron que sus temores los conquistaran y no pudieron confiar en Dios. Dios los estaba protegiendo y El les hubiera dado esa tierra, aunque no hubieran gigantes. Dios aun proteje y nos libera hoy. No dejjes que tus temores te captiven. Confía en el hecho que Dios nos ama mucho y El está aquí hoy para ayudarnos y protegernos.

El niño miró a su padre y le dijo, “Creo que entiendo... en vez de concentrarme en mis temores, debemos concentrarnos en cuanto Dios nos ama y recordarque Dios quiere lo mejor para nosotros.” El padre sonrió y lo besó. Esa noche el niño que tenía miedo, dejó los temores a lado y lo cambió con el grande amor de Dios.